La hernia umbilical es una de las consultas más frecuentes que atendemos en cirugía pediátrica. Aunque en la mayoría de los casos no representa un problema grave, es importante saber identificar cuándo es necesario intervenir quirúrgicamente y cómo será el proceso. Como equipo especializado en cirugía infantil, nuestra prioridad es ofrecer a las familias un acompañamiento completo, desde el diagnóstico hasta la recuperación final.
¿Qué es una hernia umbilical y por qué aparece?
Una hernia umbilical se produce cuando una porción del intestino u otro tejido abdominal protruye a través del ombligo. Esto ocurre debido a que la abertura natural del cordón umbilical no se cierra completamente tras el nacimiento. En los recién nacidos es bastante común, especialmente en bebés prematuros o de bajo peso, y suele resolverse espontáneamente durante los primeros años de vida. Sin embargo, hay casos en los que no desaparece sola o empieza a causar molestias, y ahí es donde debemos intervenir.
¿Cuándo es recomendable operar?
En nuestra clínica valoramos cada caso de forma individual. En general, recomendamos plantear la cirugía si la hernia persiste más allá de los 4-5 años, si aumenta de tamaño con el tiempo, si se vuelve dolorosa o si existe riesgo de incarceración, que es cuando el contenido herniado queda atrapado, sin posibilidad de volver al abdomen. Esta última situación puede requerir intervención urgente, por lo que es fundamental realizar un buen seguimiento desde los primeros meses de vida.
¿Cómo es la intervención quirúrgica?
La intervención quirúrgica para reparar una hernia umbilical es sencilla, segura y rápida. La realizamos en régimen ambulatorio, lo que significa que el niño puede volver a casa el mismo día. Utilizamos anestesia general para asegurar que no sienta ninguna molestia durante el procedimiento. A través de una pequeña incisión en el ombligo, reintroducimos el contenido herniado y cerramos el orificio con puntos internos. El resultado estético es muy bueno, ya que la cicatriz queda prácticamente imperceptible.
¿Qué cuidados son necesarios después de la operación?
Tras la operación, el postoperatorio suele ser muy llevadero. Indicamos reposo relativo durante los primeros días, evitando actividades físicas intensas o juegos que impliquen saltos y esfuerzos. En general, la recuperación es rápida y los niños pueden volver al colegio en menos de una semana, según su evolución. Como parte de nuestro seguimiento, realizamos revisiones para comprobar que la cicatrización es adecuada y resolvemos todas las dudas que puedan surgir en casa.
¿Cómo acompañamos a las familias durante todo el proceso?
Una de nuestras prioridades es que tanto los niños como sus familias se sientan tranquilos y seguros en cada paso del proceso. Nos gusta explicar de forma clara lo que va a ocurrir, mostrar el entorno quirúrgico de manera cercana y cuidar los detalles emocionales. Sabemos que, para muchas madres y padres, una cirugía —por mínima que sea— genera inquietud, por eso trabajamos para que se sientan acompañados en todo momento.
¿Puede reaparecer la hernia tras la operación?
También resolvemos muchas dudas que nos planteáis en consulta, como si la hernia puede volver a aparecer tras la operación (la respuesta es que es muy poco probable) o si afectará al crecimiento del niño (en absoluto). Nuestro objetivo es que el resultado sea funcional, estético y que el niño vuelva a su rutina con normalidad lo antes posible.
Conclusión
Cuando una hernia umbilical persiste o empieza a molestar, la cirugía es una solución eficaz, segura y con una recuperación excelente. Como equipo especializado en cirugía pediátrica, estamos aquí para ayudarte a tomar la mejor decisión en el momento adecuado.
Si quieres saber más sobre esta intervención o necesitas una valoración personalizada, puedes visitar nuestra web y contactar con nosotros directamente:
Estaremos encantados de ayudarte y resolver todas tus dudas. Porque cuidar la salud de los más pequeños es nuestra mayor responsabilidad y nuestro compromiso diario.



